lunes, 17 de abril de 2017

MUROS SOBRE ARENA




   Construir megaestructuras ha sido una aspiración del ser humano desde el principio de los tiempos, pero otra cosa es que esas obras se hicieran con la consistencia necesaria para el fin al que se dedicaran, teniendo en cuenta todos los avatares a los que tendrían que ver sometidas a lo largo de los años.

   Todos admiramos obras como las pirámides de Egipto, la Gran Muralla china o el Coliseo de Roma, que se mantienen en pie a lo largo de los siglos, pero también hay obras de mucho menor calado, que pretendieron ser referente histórico en su momento, que se derrumbaron  a las primeras de cambio como si de un castillo de naipes se tratara, y el mejor ejemplo de ello es el Pantano de Puentes 2, en el término municipal de Lorca, construida para facilitar el riego en la comarca y a su vez intentar regular las avenidas del río Guadalentín, considerado como el río “más salvaje de Europa” por la gran cantidad de inundaciones que ha producido con el aumento desmesurado de su caudal en época de lluvias.

   Esta presa se construyó en 1785 en el mismo lugar que ocupó una presa anterior que se vino abajo por una avenida de agua cuando aún estaba en construcción. La colosal presa sería la más grande de España, con 286 m de longitud, 8 m de anchura en la coronación y 50 m de altura, con una cimentación realizada sobre pilotes de madera incrustados en la arena. Sí, sí, la presa estaba construida sobre una base arenosa, por mucho que nos pueda sorprender a los profanos en la materia, pero la obra se llevó a efecto por el impulso de Antonio Robles Vives y bajo el proyecto del ingeniero Martínez de Lara, pese a que ya en 1699 Martínez de la Vega había apuntado que ese emplazamiento no era el idóneo para construir una presa. Las consecuencias de la construcción del embalse fueron terribles, constituyendo la mayor tragedia en la historia de España en cuanto a número de muertos en una catástrofe por rotura de presa.

La presa Puentes 2 estaba situada unos 150 m aguas arriba de la actual Puentes 4.

    Entre los meses de marzo y abril de 1802 cayeron constantes lluvias, llevando a la presa a alcanzar casi su capacidad máxima, siendo informado de ello el ingeniero Martínez de Lara, que se mostró confiado de que su obra aguantaría sin problemas, pero sobre las 14:30 horas del funesto día del 30 de abril un peón dio aviso de que salía mas agua del habitual de la presa y que estaba muy turbia, continuando esa situación hasta media hora después, en que las compuertas de madera reventaron, generándose un gigantesco arco de 6 m de altura, que después se amplió con otra ensordecedora explosión, desaguándose millones me metros cúbicos de agua de manera violenta, dirigiéndose el torrente sin control hacia la población de Lorca con un ruido atronador.


   Poco tiempo tuvieron los vecinos para prepararse para la catástrofe que se cernía sobre ellos, pese a que las campanas de las iglesias empezaron a tocar insistentemente avisando del peligro, y antes de las cuatro de la tarde la ola, que alcanzaba los 12 m de altura, llegó a la zona poblada, arrastrando cuanto encontraba a su paso, casando la muerte a 608 personas. Casi la mitad de estas víctimas se dieron al haberse refugiado en la Casa de Serón, cuyos sólidos muros de sillería hicieron pensar a su propietario que aguantarían el embate de las aguas, por lo que invitó a más de 300 personas a refugiarse allí, pero una gran roca que venía arrastrada por la corriente golpeó la casa, arrancándola de sus cimientos y causando la muerte a buena parte de los que se habían refugiado en su interior. Como testigo mudo de la catástrofe queda una inscripción en la fachada de la iglesia de San Diego, que indica la altura a la que llegó el agua aquel funesto día. 

La inscripción de la derecha está situada justo debajo de la ventana del primer piso de la iglesia.

    Uno de los pocos consuelos que pudieron quedar a los supervivientes es que los dos responsables de la catástrofe pagaron por ello. Así el principal impulsor, Robles Vives, falleció al sorprenderle la riada mientras iba en su coche de caballos hasta su hacienda, lo que no impidió que los vecinos consideraran poco castigo la muerte e intentaran coserlo a puñaladas, por lo que el cadáver hubo de ser escoltado para llevarlo a la Colegiata, siendo enterrado en secreto a medianoche. Por lo que respecta al ingeniero Martínez de Lara, lo estuvieron buscando varios días con la intención de matarlo, pero pudo eludir esta acción huyendo de la ciudad, siendo alcanzado por el brazo de la justicia, que le impuso una condena de pena de destierro, 200 azotes y 10 años de galeras.



   Alguno pudiera pensar que la condena debería haber sido aún más dura, máxime cuando no llegó a cumplirla en su totalidad, pero si la comparamos con la que se impuso a los responsables de la catástrofe de la presa de Vega de Tera, a los que se les impuso la pena de un año de prisión por homicidio imprudente (que no cumplieron), seguramente cambiarán de opinión. Encima, en este caso, que causó 144 víctimas mortales en Ribaldelago, se debería haber aplicado una agravante, ya que la presa reventó por la mala cimentación de tres pilares, construidos sobre terreno arenoso, cuando los ingenieros que la diseñaron deberían de saber que levantar el muro de una presa sobre fondo arenoso no es precisamente la mejor ubicación de la misma.

Presa de Vega de Tera en la actualidad, en la que se aprecia la zona que reventó en 1959.
    Parece ser que han aprendido de errores anteriores y en 1881 se construyó la presa Puentes 3 unos 200 m aguas debajo de las dos anteriores, la cual ha aguantado en pie hasta la actualidad, aunque en 1993 se inició la construcción de la presa Puentes 4, apenas unas decenas de metros aguas arriba de la anterior, dejándola en desuso. La actual presa supera ampliamente en volumen a la de Puentes 3, y seguramente en su construcción influyó la tromba de agua que obligó el día 7 de septiembre de 1989 a abrir las compuertas de la presa Puentes 3 debido a la falta de capacidad de laminación de la avenida por dicho embalse, lo que ocasionó una nueva inundación de varias calles y zonas de cultivo. La nueva presa de Puentes tiene una ratio de retención considerablemente más elevada que la anterior, con lo que la laminación de las crecidas es mucho más efectiva desde su construcción.

Sustancial diferencia de volumen entre los muros de las presas Puentes 3 y Puentes 4.


 

domingo, 19 de marzo de 2017

TASAS ABUSIVAS POR ASCENDER AL TECHO DEL MUNDO



Hace unas semanas mi amigo Paco hizo el saludo de JuanBau desde el pico Kala Patthar (5545 m), teniendo como fondo la incomparable silueta del Chomolungma, y no me quedo corto al calificar tal montaña, puesto que con sus 8844 m (contando el manto de nieve permanente se incrementa hasta los 8848 m) se trata del techo del mundo. De hecho, su nombre en nepalí significa Madre Diosa de las Montañas. En el siglo XIX los británicos le pusieron a esta montaña un nombre del que no quiero acordarme, pero que a mi pesar es con el que se conoce habitualmente.

Paco saluda a JuanBau teniendo como fondo al Chomolungma.
Después de esta introducción voy al motivo de mi artículo, que no es otro que las abusivas tasas por ascender a esta montaña, tanto desde el lado nepalí como desde el chino (porque actualmente el Tibet es una región de China). En ambos casos las tarifas son similares, pero mi crítica la centraré en la vertiente nepalí, por los motivos que ahora explicaré.

Nepal cobra unos 11000 $ a cada escalador extranjero por el permiso para ascender hasta la cima del Chomolungma. A este precio hay que sumarle el coste de la contratación de al menos un serpa local y un seguro de evacuación.

No voy a discutir el coste del sherpa y el seguro de evacuación, porque al fin y al cabo son garantías para que la expedición, de por sí peligrosa, se desarrolle con unas cuotas de seguridad más aceptables, pero lo que es de todo punto un abuso son los 11000 $ de tasa por el permiso en el que no se aporta nada al montañero. Considero que podría ser razonable una tasa de hasta unos 100 $ por el mantenimiento de infraestructuras tales como carreteras, pero cualquier cifra por encima es claramente recaudatoria y excluyente para la mayor parte de la población mundial, sin que exista una justificación razonable, ya que el gobierno nepalí no se ha gastado ni un céntimo en construir la montaña, sino que lo hizo la naturaleza hace setenta millones de años sin cobrar ninguna tasa a Nepal, entre otras razones porque en aquellos tiempos no existía.

En 2015 hubo un terrible terremoto en Nepal que ocasionó más de 7000 víctimas mortales y enormes daños materiales, volcándose la ayuda internacional con el país. De bien nacidos es ser agradecidos y como respuesta a tan generosa ayuda deberían haber suprimido las tasas por ascensión a las distintas montañas ubicadas en territorio nepalí, pero su generosidad únicamente ha alcanzado a ampliar la validez de los permisos contratados en los años 2014 y 2015 hasta 2019, cuando la validez habitual es de un año.

Es decir, que todos los mortales de este mundo estamos invitados a donar alguna cantidad monetaria para ayudar a los damnificados por el terremoto de Nepal, pero solo los ricos pueden escalar sus montañas señeras, debiendo conformarnos el resto con contemplarlas a una cierta distancia. Poco ha cambiado el mundo en los últimos 2000 años.

El Consejo de Seguridad de la ONU debería tomar cartas en el asunto, ya que presume de intervenir en aquellas partes del mundo en las que se violan los derechos humanos, y considero que es un derecho de todo ser humano ascender, si así lo desea y sus condiciones físicas se lo permiten, hasta el techo del mundo. Supongo que ningún estado llevará esta propuesta hasta el Consejo y de hacerlo no prosperaría, ya que China es miembro permanente del mismo con derecho de veto.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

LA INTERDICIÓN DE LA ARBITRARIEDAD



El artículo 9.3 de nuestra Carta Magna contempla, entre otras garantías, la interdición de la arbitrariedad de los poderes públicos, es decir, prohibe que tanto la Administración Central, como las autonómicas o las locales tomen decisiones sujetas a su libre voluntad o capricho antes que a la ley o a la razón.

Lamentablemente, es más frecuente de lo que sería deseable que los distintos gobiernos, sobre todo cuando ostentan mayorías absolutas, toman decisiones poco o nada razonables, guiados por motivos espurios.

Un claro ejemplo de decisión totalmente arbitraria ha sido la reforma del puente, posiblemente romano, de Villatuelda, el cual pudo ser construido entre los siglos I y II d. C. en piedra de sillería, con dos ojos separados por un tajamar para disminuir el empuje de las aguas, habiéndose mantenido en pie durante varios siglos en los que ha sido utilizado ininterrumpidamente.

Ahora resulta que las nuevas maquinarias agrícolas tenían dificultades para pasar por el puente, por lo que el Ayuntamiento decidió ensancharlo, pero no respetando la estética original, sino que por la limitación de fondos disponibles, aportados por la Diputación Provincial, optaron por la colocación de una plataforma metálica junto con una barandilla de forja a ambos lados del puente, ejecutándose la obra en el año 2013 con el resultado de que la factura posiblemente romana queda totalmente tapada por la estructura metálica.

Estado actual del puente, con la estructura metálica que lo desluce completamente.
 Antes de realizar semejante atentado contra la Historia, en un periódico se refleja que según versión del alcalde pidieron el correspondiente informe a la Junta de Castilla y León, en el que, se recoge que no es un paso de época romana y no tiene ningún tipo de protección, y que un técnico que se trasladó al pueblo les dijo que no lo considera puente romano y que podían hacer lo que les diese la gana. Es posible que el puente no sea romano, pero lo que sí es seguro es que es románico y que lleva varios siglos cumpliendo con su función. Otra cosa es que al técnico de la Junta no le parezca digno de protección y quiera agradar a unos pocos agricultores en perjuicio de millones de españoles, propietarios del Patrimonio Histórico Español.

Este técnico de la Junta y los responsables del Ayuntamiento durante todo el proceso se olvidaron completamente de que existe la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, que en su artículo primero dice que: Integran el Patrimonio Histórico Español los inmuebles y objetos muebles de interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico o técnico.” Aún considerando que el puente no sea romano, sino medieval, tendría varios siglos de antigüedad, lo que indudablemente le dota de un interés histórico y por tanto, debería gozar de la protección de la Ley, aunque no convenga a los intereses particulares en juego.

Esto nos lleva a la consideración de que, aunque la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento se hayan pasado por el forro el valor histórico del puente, el artículo segundo de la aludida Ley contempla que la Administración del Estado tiene como deberes y atribuciones esenciales: “Garantizar la conservación del Patrimonio Histórico Español, así como promover el enriquecimiento del mismo y fomentar y tutelar el acceso de todos los ciudadanos a los bienes comprendidos en él.” Por tanto, ya está tardando el Gobierno de España en tomar las medias oportunas para restablecer el aspecto original del puente, y si necesitan que sea más ancho para el paso de maquinaria agrícola, que construyan otro nuevo, que seguro que será más barato que el puente atirantado de Talavera de la Reina que costó millones de euros y no conduce a ningún sitio.

Para finalizar, tengo que hacer una puntualización en relación con la previsión legal de fomentar y tutelar el acceso de todos los ciudadanos a los bienes del Patrimonio Histórico Español. Considero que la mejor forma de fomentar ese acceso es permitiendo que sea gratuito, al menos un día a la semana, o al mes, o incluso al año (como en el caso del Museo de Ciencias Naturales), pero hay monumentos, como por ejemplo la Alhambra de Granada que ni el día de los Museos, ni el 12 de octubre, ni el día de la Constitución, es de acceso gratuito. Espero que todos estos atropellos sean atajados enérgicamente, para que podamos decir que la garantía constitucional de la interdición de la arbitrariedad está plenamente vigente en nuestro estado de Derecho.


domingo, 21 de febrero de 2016

SE PILLA ANTES A UN MENTIROSO QUE A UN COJO




   Antes de nada quiero advertir que las opiniones que vierto en este artículo no tienen el ánimo de ofender a ninguna persona, religión o ideología y que unicamente vienen movidas por la aspiración de conocer la verdad en algunos temas que desde siempre han estado sujetos especulación, que solo me faltaba que alguien se querellara contra mi modesta persona por ejercitar mi derecho constitucional a la libertad de expresión, respaldado con datos históricos y pruebas indiciarias.

   Viendo un documental de La 2 ha salido lo que se supone que es un clavo de los empleados en la crucifixión de Jesucristo de los encontrados por Santa Elena en su búsqueda de reliquias.No es que tenga yo mucha experiencia respecto al hallazgo de objetos con valor histórico, pero lo que si poseo es la capacidad de razonamiento que me lleva a deducir lo que es imposible o, cuando menos, de dudosa certeza.

   Respecto al clavo, resulta que el mismo está perfecto, sin ningún signo de haber sido enderezado y además no es demasiado largo. Los clavos utilizados en las crucifixiones eran lo suficientemente largos para atravesar el madero, siendo doblada su punta para evitar que con el peso del cuerpo se salieran del madero, de lo que deduzco que esa reliquia es más falsa que una moneda de tres euros. Está claro que Elena de Costantinopla se marcó como objetivo la búsqueda de la cruz donde Jesucristo murió y no iba a parar hasta encontrarla, y para ello demolió el templo erigido a Venus en el monte Calvario, haciendo cavar hasta que encontran la cruz, que indudablemente tenía que aparecer. Se cuenta que durante la excavación se encontraron varios maderos pero para determinar cual era el verdadero se los hizo tocar a una persona muy enferma y la pieza de madera que lo curo fue proclamada como el verdadero madero de la crucifixion. Vamós, que me recuerda a las pruebas de la medieval “ordalía” o “juicio de Dios”, utilizada para demostrar la inocencia sanando milagrosamente de las quemaduras producidas al sumergir la mano en aceite hirviendo o sujetando un hierro candente, en el que quedaba demostrado el buen criterio de los juzgadores, ya que del resultado del juicio todos saldrían como culpables.

    Pero la supuesta falsedad por excelencia que siempre me han llamado la atención ha sido el descubrimiento de las pinturas rupestres de la cueva de Altamira, supuestamente descubiertas por la hija de Marcelino Sanz de Sautuola y de la Pedrueca, a la sazón tatarabuelo de la actual presidenta de un afamado banco. Pues bien, Marcelino era un aficionado a la arqueología que llegó a visitar la Esposición Universal de Paris de 1878, en la que pudo observar numerosos hallazgos prehistóricos. Lo increíble de la su historia es que precisamente al año siguiente su hija María, de ocho años, se internara sola en la cueva de Altamira y descubriera unas pinturas realizadas en el techo de una de las galerias, haciendo público el hallazgo en 1880.


Pinturas rupestres de La Calderita, en La Zarza, que se pueden visitar libremente.


   No soy un experto en pintura prehistórica, pero si que conozco algo de comportamiento humano, y lo que no me cuadra es que una niña de ocho años en pleno siglo XIX se interne sola en una cueva oscura y realice el descubrimento del mejor exponente de pintura prehistórica exitente en el mundo, casualmente dos años después de que su padre visitara la Exposición Universal de París. Pero no solo soy yo quien duda de la realidad de ese descubrimiento 135 años después, sino que desde el primer momento autoridades en Prehistoria, encabezados por Gabriel de Mortillet y Émile Cartailhac rechazaron que las pinturas de Altamira fuesen obra del hombre prehistórico, llegando a acusar a Sautuola de haberlas pintado recientemente, ya que ni la técnica, ni el color tan nítido a pesar de los años, podían ser naturales. A esa tesis se unieron españoles como Eugenio Lemus y Olmo, Ignacio Bolívar, Manuel Antón y Ferrándiz, Eduardo Reyes y Próper o Ángel de los Ríos y Ríos. Bien es cierto que el Sr. Cartailhac años después rectificó y admitió la autenticidad de las pinturas, y esta rectificación ha sido el argumento principal de una reciente película para abogar por la autenticidad de las pinturas. He visto esa película y los argumentos que se exponen en ella no me han convencido, sino todo lo contrario. A modo de ejemplo citaré la escena en la que un arqueólogo francés visita la cueva y comprueba que la pintura estaba fresca (digo yo que en 15000 años habría tenido tiempo de secarse, pese a que en la cueva exista humedad). Indagando sobre el tema, he encontrado que se utilizó el método del carbono 14 para la datación de las pinturas, aprovechando que para el color negro de las pinturas polícromas emplearon carbon vegetal. Esa prueba solo demuestra que el carbón tiene esos miles de años, no que se empleara en aquellos tiempos para pintar, ya que sería posible que el eventual falsificador hubiera utilizado un trozo de carbón vegetal recogido de los restos de una hoguera en el suelo de la cueva.
 
Pese a todas estas reticencias, el reclamo de la cueva sigue funcionando con acceso restringido para evitar el deterioro de las pinturas (otro indicio más de su falta de antigüedad, porque si tuvieran 15000 años no se deteriorarían tanto por las visitas, ya que hay muchísimas pinturas rupestres en abrigos o incluso a la intemperie que se conservan perfectamente), accediendo un día a la semana cinco personas entre por sorteo entre los visitantes al museo de ese día (que por supuesto es de pago), lo que sin duda supone un fuerte aliciente para comprar la entrada. ¡Poderoso caballero es don dinero!





sábado, 19 de septiembre de 2015

¿QUIÉN PUEDE CONSIDERARSE REFUGIADO?


   En el mes de septiembre de 2015 se desató una fiebre informativa respecto a los refugiados, y he querido escribir este artículo para puntualizar algunas cuestiones que son tratadas en los medios de comunicación de forma sesgada.

   Hace unos días salió en televisión un ciudadano sirio que afirmó haber abandonado su país con toda su familia porque la guerra lo estaba destruyendo todo y era muy difícil la supervivencia allí. En esa entrevista no dijo nada de que su familia fuera objeto de persecución por la tropas gubernamentales o por los rebeldes, simplemente que la vida en Siria era muy difícil por la guerra y quería viajar hasta Alemania para asentarse y trabajar allí.

   Esa persona era calificada por el periodista que lo entrevistaba como un refugiado, término que no se ajusta a la legislación que lo regula, concretamente la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, hecha en Ginebra el 28 de julio de 1951, y el texto del Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados, hecho en Nueva York el 31 de enero de 1967. España se adhirió a la Convención y el Protocolo el 22 de julio de 1978, después de ser aprobados su textos por las Cortes.

   El artículo 1 de la Convención contiene la definición del término "refugiado" que, una vez revisada su redacción por el Protocolo, se aplicará a toda persona “Que debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país; o que, careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él.”

   Es decir, solo las personas que tengan temores por ser perseguidas por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social u opiniones políticas gozan de la protección del Estatuto de los Refugiados. Por el contrario, una persona que abandona un país únicamente por razones económicas no goza de tal protección, aunque dicho territorio se encuentre en guerra.

   Por otra parte, el artículo 2 de la Convención habla de las obligaciones generales, que no todo van a ser derechos, y dice que “Todo refugiado tiene, respecto del país donde se encuentra, deberes que, en especial, entrañan la obligación de acatar sus leyes y reglamentos, así como medidas adoptadas para el mantenimiento del orden público.”


   Resulta meridianamente claro que un refugiado no puede entrar de cualquier manera en un Estado, sino que deberá hacerlo en la forma que esté legalmente establecida. Menos aún, puede acceder violentamente, saltando las vallas fronterizas o enfrentándose con las  fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en el que pretenden entrar. A este respecto, el Parlamento de Hungría ha aprobado recientemente un paquete de leyes que prevén penas de hasta tres años de cárcel por el cruce ilegal de sus fronteras, lo que podría subir hasta cinco años, si se realiza armado o dañando la valla de la frontera.

Edificio del Parlamento en Budapest, capital de Hungría.

   Incluso Alemania, el país que más abogó en su día por ser generosos con la acogida de refugiados, se ha planteado en los primeros días de enero de 2016 endurecer las leyes y expulsar a los demandantes de asilo que cometan delitos, todo ello debido al gran número de agresiones sexuales a mujeres en Colonia en Nochevieja, tras hacerse público que 22 de los 32 sospechosos eran solicitantes de asilo. La Canciller alemana ha dicho que “El derecho de residencia y de asilo puede perderse si alguien es condenado a prisión o libertad condicional. Aquellos delincuentes que de manera reiterada roben u ofendan a las mujeres deben experimentar la dureza de la ley”.




martes, 11 de agosto de 2015

¿QUIÉN DERROTÓ A HITLER?


La respuesta más habitual en los países de Europa Occidental sería que a la Alemania de Hitler la derrotó la coalición formada por la Unión Soviética, Reino Unido, Francia y Estados Unidos, como si la intervención de todos estos países hubiera sido similar, pero la realidad es otra, ya que en la práctica la casi totalidad del peso de la guerra recayó sobre el ejército soviético. Como mejor prueba de ello aportaré la cifra de víctimas mortales, tanto de soldados como de población civil. La URSS tuvo casi 9.000.000 de soldados muertos y sus víctimas civiles superaron los  17.000.000.  Mientras tanto, los soldados muertos de Estados Unidos y Gran Bretaña juntos no llegan a los 600.000 y las víctimas en la población civil de este segundo estado fue de unas 60.000 personas.

En cuanto a Francia, no la computo como potencia vencedora, ya que debemos recordar que se rindió al ejército alemán el día 22 de junio de 1940, y bien que se tuvo en cuenta esta rendición a la hora del reparto una vez finalizada la guerra, ya que en la conferencia de Potstdam se reunieron representantes de La URSS, Estados Unidos y Gran Bretaña, que decidieron el reparto de Alemania en varias zonas de ocupación militar, la parte oriental para de los soviéticos y la occidental en principio para americanos y británicos, aunque estos dos ejércitos decidieron ceder algo de su parte a los franceses.

Se suele hablar mucho de la importancia del desembarco de Normandía el día 6 de junio de 1944, considerándolo decisivo en el desenlace de la guerra, pero en realidad ese día únicamente desembarcaron 160.000 soldados, en contraste con los casi 1.150.000 soldados soviéticos que intervinieron en la contraofensiva en el área de Stalingrado.  Otra prueba de la enorme diferencia de la contribución de unos países sobre otros en la derrota de las tropas de Hitler es que del total de víctimas alemanas, estimado en unas 5.500.000 personas, más de 4.000.000 murieron en el frente oriental.

Un dato curioso que demuestra el peso de ejército soviético en la victoria final sobre los alemanes fue que Stalin hizo plantar en los jardines situados junto al edificio en el que se celebró la aludida conferencia de Potsdam una rosaleda en forma de estrella (las rosas por supuesto que eran rojas). A esta estrella se le llamó “El regalo de Stalin” y con ella el líder soviético quiso dejar claro que quien mandaba en aquella conferencia era él.

Monumento al soldado soviético en Viena.

Para finalizar, quiero destacar que aunque la Unión Soviética se disgregara el 25 de diciembre de 1991, no por ello se dejaron de recordar la gesta de la victoria en la Segunda Guerra Mundial  y de honrar a sus muertos. Un claro ejemplo de ello es el monumento al soldado soviético en Viena, la capital de Austria. En el contrato por el que las tropas de la URSS abandonaban Austria se especificaba que dicho país se comprometía a mantener este monumento en perfecto estado eternamente. Hace unos años a los austriacos se les ocurrió la brillante idea de aumentar la altura de los chorros de la fuente situada ante el monumento, a lo que el líder ruso Vladimir Puttin exigió que se rebajara la presión del agua, ya que tapaba al soldado soviético del monumento, lo que no tuvieron más remedio que acatar. Esto demuestra que en Rusia por encima de los cambios políticos está el respeto a la historia y a los millones de muertos que les ocasionó la Segunda Guerra Mundial. Si eso hubiera pasado con un monumento español lo más probable es que nadie se hubiera opuesto, hubiéramos pedido perdón oficialmente por ganar la guerra e incluso nuestro país, como gesto de buena voluntad, hubiera subvencionado el cambio de los motores de la fuente para que aumentara la presión del agua.


miércoles, 15 de abril de 2015

NUBES DE EVOLUCIÓN



Voy a intentar escribir un artículo sin hacer ninguna referencia a la pésima situación política que vivimos, que bien se podría calificar como nubes de tormenta; pero me voy a referir a las que los meteorólogos llaman nubes de evolución, ésas que tanto tememos los senderistas y montañeros, más incluso que a los políticos, porque una nube de evolución puede poner en serio peligro nuestra vida. Este es un caso en el que se puede aplicar la expresión, muy utilizada en el mundo rural, de “temer más que a un nublao”.

Pero, ¿cómo se forman las nubes de evolución y por qué son tan peligrosas? Cuando los rayos del sol inciden con la suficiente intensidad sobre la superficie terrestre, calientan el aire que asciende. Si estamos cerca de una montaña, ese aire suele contener una importante cantidad de vapor de agua, con lo cual, al ascender se encuentra una atmósfera más fría con lo que ese vapor se condensa rápidamente y cae en forma de lluvia.

Aunque este proceso puede desencadenarse en cualquier estación del año, este proceso es más raro en verano, porque el aire tiene poca humedad, y menos aún en invierno, ya que los rayos del sol no llegan a calentarlo suficientemente, por lo que estas nubes de evolución, llamadas cúmulos, son típicas de la primavera y el otoño, desarrollándose en el centro del día, cuando los rayos solares inciden más perpendicularmente sobre la superficie terrestre.

El principal problema que plantean estas nubes es su imprevisibilidad, ya que la mañana puede amanecer soleada, sin ningún rastro de nubes, siendo ideal para realizar una excursión, pero si ésta se desarrolla en medio de las montañas y es larga, lo más normal es que el mediodía nos pille cerca de las cimas, con lo que, de producirse el proceso convectivo que origina las nubes de evolución, nos podemos encontrar que en cuestión de unas decenas de minutos se origine una tormenta con precipitaciones importantes, incluso con aparato eléctrico, con lo que el peligro allá arriba es máximo. No sería la primera vez que un rayo alcanza a algún montañero con fatal desenlace.

Nubes de evolución sobre el pico de La Peñota, en la sierra de Guadarrama.

Por eso, los que tenemos esta gratificante afición de visitar las montañas, cuando lo hacemos en los periodos en los que más fácilmente se forman las temidas nubes de evolución solemos ver la previsión del tiempo en varios canales diferentes, para valorar la posibilidad de que se desarrollen estas nubes. Lo triste es que, pese a que exista el riesgo, muchas veces nos arriesgamos a realizar la excursión, movidos por el la tranquilidad y alegría que transmite una mañana soleada. En mi caso, afortunadamente, no he sufrido la presencia de rayos y truenos en la montaña, pero en varias ocasiones he terminado completamente empapado y una vez, en el corazón de la sierra de Gredos, con granizos golpeándome en el rostro, tan grandes que hacían un daño atroz, tardando casi dos horas en llegar al refugio que supuso el coche.





sábado, 21 de febrero de 2015

EL CONSEJO DE ESTADO



En tiempos de crisis nos debemos plantear sino sería conveniente revisar la normativa que regula el funcionamiento de algunos órganos, por si procediera dotarles de competencias más efectivas o suprimirlos para ahorrar dinero.

Uno de esos órganos es el Consejo de Estado, que viene regulado en el artículo 107 de la Constitución Española que dice que El Consejo de Estado es el supremo órgano consultivo del Gobierno. Una ley orgánica regulará su composición y competencia”.

La ley orgánica 3/1980, del Consejo de Estado, regula este órgano y en su artículo 2 dice que En el ejercicio de sus funciones, el Consejo de Estado velará por la observancia de la Constitución y del resto del ordenamiento jurídico. Valorará los aspectos de oportunidad y conveniencia cuando lo exijan la índole del asunto o lo solicite expresamente la autoridad consultante, así como la mayor eficacia de la Administración en el cumplimiento de sus fines.
La Constitución no se pronuncia sobre si los dictámenes del Consejo de Estado vinculan o no al Gobierno, pero la ley orgánica  contempla que Los dictámenes del Consejo no serán vinculantes, salvo que la ley disponga lo contrario.

Tras esta referencia normativa, paso a explicar los motivos que me han llevado a escribir este artículo y no es otra que hace unos días se hizo pública la noticia de que el Gobierno de España tenía previsto modificar la velocidad por la que se circulará por autopistas, autovías y carreteras secundarias, aumentándola a 130 km/h en algunos tramos de autopistas y autovías y disminuyéndola a 90 km/h en las carreteras convencionales. Ante esta previsión normativa, el Consejo de Estado se pronunció no respaldando el aumento de velocidad en el primer caso porque Puede producir una mayor accidentalidad y supone una disminución de la conciencia del riesgo por parte de los conductores. Por lo que se refiere a la disminución de velocidad del segundo caso considera que la medida Ralentizará necesariamente todos los desplazamientos en España.

Ante este informe, la Directora General de Tráfico salió en televisión diciendo que aplicarían la medida en contra del informe del Consejo de Estado, alegando que en las carreteras convencionales se producen la mayor parte de los accidentes en España.


 No voy a entrar a dar mi opinión personal sobre lo que me merecen las palabras de la Directora General de Tráfico, lo que si diré es que me merece mucho más crédito el dictamen del supremo órgano consultivo, cuyo presidente es elegido entre juristas de reconocido prestigio y experiencia en asuntos de Estado, siendo sus consejeros permanentes elegidos entre  exministros, presidentes o miembros de los Consejos Ejecutivos de las Comunidades Autónomas, consejeros de Estado, Letrado Mayor del Consejo de Estado, Académico de número de las Reales Academias integradas en el Instituto de España, Profesor numerario de disciplinas jurídicas, económicas o sociales en Facultad universitaria con quince años de ejercicio, Oficial general de los Cuerpos Jurídicos de las Fuerzas Armadas, funcionarios del Estado con quince años de servicios al menos en Cuerpos o Escalas para cuyo ingreso se exija título universitario.

No quiero pensar que los motivos de ese cambio en las velocidades máximas venga motivado por que casi todas las autopistas españolas están en quiebra y esta medida de aumentar la velocidad en su trazado y disminuirla en las carreteras convencionales podría aumentar el uso de las primeras, simplemente por intentar salvar las inversiones de las grandes empresas en esas autopistas, sin que les importe la consecuencia paralela de que se ralentice el tráfico en los desplazamientos de las personas que no puedan o no quiera pasar por caja para ejercer su derecho reconocido en el artículo 19 a Circular libremente por el territorio nacional.
  
Creo que la solución pasa por modificar la Ley Orgánica reguladora del Consejo de Estado para convertir en vinculantes sus dictámenes, ya que sus miembros gozan de una trayectoria profesional y un prestigio que deberían modular la acción del Gobierno, siempre en peligro de responder a razones de oportunidad, y en caso contrario, se podría reformar la Constitución por los procedimientos que la propia Norma Suprema contempla y suprimir el Consejo de Estado, ya que si sus dictámenes son susceptibles de no aplicarse nos podríamos ahorrar el alto coste del órgano en el que, a modo de ejemplo, cada uno de sus consejeros permanentes percibió en el año 2014 una retribución total anual de 99 675 €.  


domingo, 4 de enero de 2015

ACCIDENTES EN LA MONTAÑA



En los últimos días tres montañeros españoles han perdido la vida realizando la actividad que más les gustaba: el primero en los Andes por edema pulmonar, el segundo en Gredos al despeñarse y el tercero en los Picos de Europa por esta misma causa. Terra levis sit.

De pocos temas puedo hablar con más conocimiento de causa que de éste, ya que tuve la suerte de sobrevivir a un despeñamiento en los Picos de Europa, y digo suerte porque en esas situaciones no influye la experiencia, sino tan solo la fortuna o como alguien muy querido para mí me dijo mientras yacía esperando el rescate del helicóptero: algo te queda por hacer en esta vida y por ese motivo no has muerto hoy.

Neverón de Urriellu (2 300 m) en los Picos de Europa. El surco
que se aprecia sobre  la nieve lo trazó mi cuerpo en la caída.

La actividad montañera es peligrosa siempre, pero en invierno se convierte en muy peligrosa y si además se suma la presencia de hielo, viento o niebla el riesgo pasa a ser extremo. Eso todos los montañeros, profesionales o aficionados, lo sabemos, así como que la experiencia sirve de poco ante esas situaciones y que solo la suerte nos puede hacer sobrevivir al trance.

En uno de los accidentes mortales de Gredos del año pasado, un famoso montañero salió en televisión intentando explicar las causas, intentando evidenciar la imprudencia de las víctimas, olvidándose de decir que él mismo sufrió unos años antes la amputación de varios dedos por congelación en el Himalaya (supongo que también habría alguna imprudencia por su parte en ese episodio). Nunca me ha gustado ver a especialistas en ninguna materia dando lecciones, porque casi siempre ellos mismos debieran mirarse el ombligo antes de hablar.

Otra realidad que me sorprende es que todos los que hemos pasado por esas situaciones extremas no aprendimos la lección y más pronto que tarde reincidimos, aunque intentamos ser más precavidos, con lo relativo que puede ser llevar cuidado en una situación que se escapa por completo a nuestro control, pero las montañas tiran mucho. La única explicación lógica que se me ocurre es en base a la ley de la gravitación universal, ya que debido a la ingente masa de la montaña pueden llegar a ejercer una atracción gravitatoria sobre nosotros; aunque también hay una explicación pasional, mas creíble, ya que no podemos resistirnos a otra dosis de la droga que supone tocar el cielo desde la cima.

Para finalizar este artículo, no quiero olvidarme de dar las gracias a mis dos compañeros de excursión a los Picos de Europa, Bomberos de Asturias, GREIM de la Guardia Civil y personal del Hospital de Arriondas, así como a todas las personas que se preocuparon por mi estado de salud y se alegraron de que saliera vivo para poder contarlo. 

Alguno dirá que ya es tiempo de que supere ese episodio, pero ni puedo ni quiero hacerlo, ya que ha sido uno de los días más grandes de mi vida.



viernes, 19 de diciembre de 2014

EL SACACUARTOS DE LA LOTERÍA



Las reflexiones que vierto en este artículo seguramente no sean compartidas por la mayor parte de las personas que lo lean y no conseguiré disuadirlas de comprar lotería, pero me quedará la satisfacción de haberlo intentado.

Yo nunca compro lotería, ya que no soy partidario de regalarle mis dineros al Estado, que ya se lleva bastante en los impuestos y retenciones que no puedo evitar que me apliquen, como para encima entregarle voluntariamente otro pico nada despreciable. La lotería siempre ha sido un sacacuartos disimulado, pero en los últimos años han crecido el afán recaudatorio hasta límites insospechados.

Las posibilidades actuales de que toque el añorado “gordo” de Navidad son de una entre 100.000 (los números que se introducen en el bombo), lo que supone casi la mitad de lo que sucedía hasta 1962 en que había 55.000 números. Pero tampoco existen muchas posibilidades de que toque cualquier premio  menor, ya que no llegan a 2.000 los números premiados, con lo que la probabilidad de premio es de apenas un 5 % (sin contar el reintegro, que no debe considerarse premio porque se limitan a devolver lo jugado). El verdadero ganador del sorteo es el Estado, que de antemano se queda el 30 % de la recaudación y, por si no fuera poco, desde 2013 además se queda el 20 % de los premios que superen los 2.500 € con el llamado Impuesto de la Lotería.

Los datos anteriores son objetivos y no merecen crítica alguna, ya que cada uno se gasta sus dineros en lo que quiere, pero lo que si merece reproche, a mi parecer, es la forma en la que se publicita el sorteo de Navidad, a mi juicio rayana a la publicidad engañosa, considerada ilícita por la Ley 34/1988, General de Publicidad.

La publicidad engañosa es aquella que de cualquier forma puede inducir a error en sus destinatarios o afectar a su comportamiento económico, elementos que en mi modesta opinión se concentran en los anuncios televisivos del sorteo de Navidad, que apelan al calor del hogar, la amistad o el valor de compartir para inducir a la compra masiva de décimos, con el consiguiente gasto para el presupuesto familiar; pero esa inversión en la grandísima mayoría de los casos no obtendrá premio alguno (recordemos que solo el 5 % obtendrán un premio real, que por lo general no superará el quíntuplo de lo jugado).

Ya he explicado los motivos por los que no considero rentable la compra de lotería, pero en este tema hay una cuestión que llega a irritarme: el paroxismo por comprar en ciertas administraciones en el error de que así será más fácil que toque el premio. Yo he hablado con algunos amigos y familiares sobre esta cuestión y he sido incapaz de hacerles ver que cualquier número tiene las mismas posibilidades de resultar premiado, lo hayas comprado en Sort, en la Puerta del Sol de Madrid o en el barrio del Polígono de Toledo. Lo que sucede es que algunas administraciones venden muchísimos números distintos (creo que en algunos casos superan los 700), con lo que las posibilidades de que toque un premio en esa administración son setenta veces más altas que en otra que solo vende diez números, pero las posibilidades de que toque un número procedente de una administración “superpremiada”, haciendo cola durante horas o abonando un recargo para obtenerlo más cómodamente, son las mismas que en cualquier otra, porque tú juegas solo un número, no 700.

Otro asunto es del “repartidor de dinero”, ya que estamos acostumbrados a ver en los telediarios del día 22 de diciembre a personas sonrientes que con una copa de champán en la mano presumen de haber “repartido” un montón de euros, cuando en realidad lo que han hecho es lucrarse vendiendo una lotería con escasísimas probabilidades de resultar premiada y, para más inri, en algunos casos han realizado esa venta aplicando un recargo.


Y tocado el tema de los sobreprecios, éstos son en la mayor parte de los casos ilegales, ya que los décimos no se pueden vender con recargo en ningún caso y las participaciones que pretendan venderse con sobreprecio deberán ser autorizadas previamente por la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado.

Por menos de lo que cuesta un décimo de lotería, se puede viajar
desde Toledo hasta Consuegra para disfrutar de esta estampa.

Si queréis un buen consejo, el dinero que habitualmente dedicáis a comprar lotería, en lo sucesivo invertirlo en realizar viajes y disfrutaréis de recorrer ciudades, paisajes y monumentos que os dejaran un buen recuerdo, en lugar del mal sabor de boca que causa el que no os haya tocado nada en la lotería y, para colmo de males,  algún conocido vuestro que no os cae del todo bien se haya llevado un “pellizco”.



domingo, 9 de noviembre de 2014

¿CUÁL ES EL LÍMITE KT?



Estoy seguro que casi ninguna de las personas que lea este artículo sabría de antemano responder a la pregunta del título. Yo hasta hace dos meses tampoco.

Lo que si sabemos casi todos es que hace 65 millones de años los dinosaurios desaparecieron por culpa de un meteorito que cayó sobre la Tierra, lo que ocasionó incendios por todo el planeta, elevándose a la atmósfera el polvo producido por el impacto y las cenizas ocasionadas por los incendios, ocultándo el sol durante varios años, interrumpiéndose la fotosíntesis de las plantas, lo que ocasionó primero la extinción de gran parte de ellas, seguida por la de los animales herbívoros y después los carnívoros, estimándose que se acabó con el 75% de la vida en la Tierra.

Pero, ¿cómo se llegó a la conclusión de que un meteorito fue el causante de esa desaparición en cadena de casi toda la vida sobre el planeta?. A finales de los años setenta, un geólogo estadounidense de origen español, llamado Walter Álvarez, y su padre, observaron que en los estratos arcillosos que marcaban el paso del Cretácico (último periodo del Mesozoico) al Paleógeno (primer periodo de la Era Terciaria) había una abundancia inusual de iridio. Este elemento químico es muy escaso en la Tierra, pero es abundante en los asteroides (con una concentración varios cientos de veces superior a la de la corteza terrestre), por lo que formularon la llamada Hipótesis de Álvarez, según la cual hace 65,5 millones de años un asteroide de 10 km de diámetro chocó contra la Tierra en la Península del Yucatán, generando un cráter de 170 km de diámetro y que es todavía detectable en imágenes de los satélites artificiales.

La capa arcillosa que marca el paso del Cretácico (que en alemán empieza por K), al Terciario, es la conocida como Límite KT y se puede ver en muy pocos puntos del planeta (los principales son solo 27), siendo más gruesa cuanto más nos acercamos al punto del impacto del meteorito. Esa capa arcillosa contiene los restos vaporizados del meteorito, además de microesferas de vidrio llamadas microtécticas, que se forman por el calor y presiones extremas que solo se producen por impactos de meteoritos y explosiones nucleares. En España tenemos la suerte de poseer cuatro de esos enclaves en los que la capa es visible, situados en los términos municipales de Agost (Alicante), Caravaca de la Cruz (Murcia), Sopelana (Vizcaya) y Zumaya (Guipúzcoa).

Límite KT en Agost, con el Maigmó al fondo.

Acompañado de Jesús, el día 7 de noviembre de 2014 fui hasta el término de Agost para ver in situ el afloramiento de la capa. El punto concreto está situado entre los kilómetros 8 y 9 de la carretera CV-827, a media altura en el talud formado al trazar una curva en la carretera.

La capa arcillosa en la que se enmarca el Límite KT es claramente visible, teniendo un grosor de unos tres centímetros y un color grisáceo que destaca sobre los estratos de roca que la delimitan.

Primer plano de la capa arcillosa que contiene el Límite KT.

Estando allí, contemplando la capa, pude imaginar el caos de fuego, polvo y cenizas, el pánico entre los gigantescos dinosaurios, los años de oscuridad y finalmente, el primer día en que el sol volvió a brillar sobre un terreno abrasado, cubierto por una capa de arcilla parduzca que cubría toda la superficie terrestre y sobre el que casi no había vida.

Y cuando nos hubimos recreado lo suficiente, nos encaminamos hacia el cercano Maigmó, montaña señera de la provincia de Alicante, a la que ascendimos, teniendo que afrontar una pendiente de infarto y una trepadilla algo aérea en el tramo final que nos puso los pelos de punta y supuso la guinda para que a la excursión no le faltara de nada.


sábado, 18 de octubre de 2014

EL VICIO DE PROHIBIR



El diccionario de la Real Academia de la Lengua define vicio en una de sus acepciones como falta de rectitud o defecto moral en las acciones y considero que gran parte de las prohibiciones establecidas en este mundo pueden tildarse como viciosas.

Sería interminable intentar citar aquí todas las prohibiciones establecidas por motivos espurios, por lo que voy a centrar mi artículo en lo que afecta a mis aficiones: las visitas culturales y el senderismo.

Hace unos años viajé a la Ciudad Eterna con la finalidad de visitar el anfiteatro Flavio, pero también aproveché el viaje para visitar la ciudad del Vaticano y dentro de ella la famosa Capilla Sixtina. Dentro de esta sala me llamó sobremanera la atención la escasez de luz y las continuas voces de los vigilantes diciendo “no foto” y “no video”. Pero ese vicio prohibitivo no es exclusivo del Vaticano, sino que se repite en muchos museos y monumentos.

No tengo conocimientos técnicos suficientes en la materia como para poder afirmar si el uso del flash puede dañar una pintura y más difícilmente a una escultura, pero de lo que estoy completamente seguro es que si no se usa tal elemento luminoso el realizar una foto es totalmente inocuo para las obras de arte. Entonces, ¿qué motiva ese empeño de prohibir la realización de fotos sin flash o grabar videos?. La respuesta es sencilla: intentan impedir la captura de material audiovisual para garantizarse la venta de los que ellos ofrecen en la tienda que a tal fin existe en casi todos los edificios que tienen esas prohibiciones. Pero también son conscientes de que no pueden impedir completamente a los turistas que saquen fotos, ya que si obligaran a dejar las cámaras en una consigna, aparte de gastos logísticos y eventuales reclamaciones por pérdidas, seguramente bajaran las visitas y con ello la recaudación, y por eso procuran, sobre todo en los lugares más significativos, atenuar la luz (a lo que antes me he referido), para que las fotos salgan movidas.


El afán recaudatorio no tiene límites, ya que no se conforman con cobrar precios astronómicos por las entradas, que en muchos casos superan los diez euros por cabeza (que induce a pensar que en la entrada va incluido que te lleves un cuadro a tu casa), sino que aún quieren sacarles más dinero ofreciendo libros y ilustrados y tarjetas postales con fotografías realizadas con una luz perfecta. Y digo yo: ¿esas fotos, realizadas con potentes flases, no dañan a las pinturas?.

En el senderismo el afán prohibitivo no responde a fines recaudatorios, al menos en principio, sino más bien a demostrar el poder de nuestros gobernantes, y de rebote puede ser que también les genere algún ingreso, como veremos más adelante.

Voy a citar un ejemplo claro de esas limitaciones que carecen de toda lógica: el Parque Natural de Peñalara. En ese espacio natural hay un amplio despliegue de carteles que prohíben el paso a ciertas zonas, con la excusa de no pisar especies vegetales protegidas, cuando en el mismo parque hay rumiantes domésticos pastando libremente, que no solo pisan, sino que también se comen, esos hierbajos protegidos. Esa limitación de acceso llega al absurdo de impedir acercarse a alguna de las lagunas glaciares (ni que fueran suyas), con lo sencillo que sería marcar un estrecho sendero hasta ellas. El resultado es que al no existir ese sendero, cada cual se acerca por donde puede, con lo que el supuesto daño a la vegetación debería ser mayor (lo pongo en condicional porque no tengo claro que ese daño exista). Claro que saltarse la prohibición pudiera tener consecuencias pecuniarias sobre el infractor, que puede ser multado si le pillan in fraganti los encargados de la vigilancia del parque.

Laguna Grande de Peñalara, a cuyas aguas está prohibido acercarse.

Otro caso curioso de prohibición es la entrada a la cueva de los Chorros, en la que nace el río Mundo. En este caso, alegando razones de seguridad, solo se permite el acceso a montañeros federados o a personas acompañadas de guías locales. Está claro que si la cueva es peligrosa estaría justificado prohibir la entrada a gente inexperta y que solo pudieran acceder expertos, pero la vía de escape de que cualquier neófito pueda acceder si ha contratado los servicios de un guía local me parece simplemente recaudatoria, porque si la excusa es que el guía puede orientar y vigilar a los integrantes del grupo que le han contratado, esa función también la podría realizar un montañero federado llevando gratuitamente acompañantes sin licencia federativa con los que tenga lazos de amistad.