miércoles, 11 de enero de 2012

MIS RUTAS

 

RUTA DE LA MINA DE ORO DE LA NAVA DE RICOMALILLO





En el término de La Nava de Ricomalillo se encuentran las ruinas del poblado minero y de varios socavones de unas antiguas minas de oro. El producto que se extraía era cuarzo aurífero de gran calidad. Su explotación se inició en los tiempos de los romanos, extendiéndose hasta finales del siglo XIX, cuando se abandonaron por su baja producción. En los tiempos de mayor actividad fue de las más importantes de España, con una ley que oscilaba entre los 15 y 58 gramos de oro por tonelada de mineral extraido, con valores puntuales de hasta 960 gramos por tonelada. Al tiempo de su abandono estos valores descendieron hasta unos 4 gramos por tonelada.                                      

El socavón más espectacular y practicable para su examen es el "Dos de Mayo", que forma parte de la mina "Pilar", cuya escombrera es visible a gran distancia. Para esta excursión son necesarios una linterna, y botas de montaña (estas son sólo recomendables).             
 Para acceder a él nos dirigiremos con el coche hasta Buenasbodas, estacionando al final del pueblo, en la última calle a la izquierda. Desde allí parte una vía pecuaria señalizada con dirección a Belvís de la Jara. La seguiremos unos kilómetros, hasta llegar a la sierra "Jaeña". Cuando la vía llega a la cima del monte, tomaremos un camino a la izquierda, cerrado con una cadena, y unos metros más adelante, éste se bifurca, tomando el de la izquierda.

Seguiremos este camino, que transcurre a media altura por la falda oeste de la sierra aproximadamente unos 20 minutos, hasta encontrar en la margen derecha una excavación de la que desconozco su uso, aunque imagino que será para acumular agua de lluvia. Unos 50 metros más adelante, a la izquierda, podemos ver justo debajo el balcón de la escombrera de la mina, y más abajo, las ruinas del poblado minero "La Fraternidad". Descenderemos con cuidado por una casi imperceptible vereda, encontrándonos al lado derecho una inestable valla metálica, que tapa un respiradero de los túneles. Descendiendo unos metros más nos hallaremos ante la entrada del socavón.

Para entrar tendremos que reptar unos metros, debido a que la entrada está derruida, pero pocos metros más adentro podremos caminar simplemente un poco agachados. A unos 25 metros de la entrada se puede ver la luz del respiradero al que antes hicimos referencia, y más adelante empiezan a salir a derecha e izquierda los distintos filones , en los que se pueden apreciar restos de las vetas de cuarzo aurífero (en este punto la oscuridad es total y el aire está enrarecido, siendo perceptible una gran humedad).                                      
En el tramo final del túnel principal se aprecian marcas de las traviesas de una antigua vía para vagonetas.
Aunque en una exploración superficial es dificil encontrar restos de oro nativo (ya que sobre todo aparecen pirita y calcopirita asociados al cuarzo); existe la remota posibilidad de encontar el dorado metal. Prueba de ello son los ejemplares que se conservan en el Museo Geominero de España.

Para finalizar la excursión, a nuestro regreso a Buenasbodas, podemos visitar el Centro de Interpretación de la Minería del Oro, en el que encontraremos  fotografías antiguas de la mina de oro, así como varios minerales y utensilios utilizados en la industria minera.

Por último, quiero expresar mi agradecimiento a las personas que han colaborado conmigo en las distintas excursiones que he realizado a la mina, como son mi hermano Jesús, mi amigo Ramón y Paco, Alcalde de Buenasbodas que amablemente nos mostró el Centro de Interpretación.



RUTA DE LAS MINAS DE PLATA DE SEVILLEJA DE LA JARA


 La explotación de minas de plata en Sevilleja de la Jara viene de muy antiguo. Por lo que respecta a las dos que he visitado, sus referencias se remontan al año 1672, cuando por Cédula Real se concedió licencia a D. Diego Caballero para la explotación de seis minas de plata que había descubierto en el término de Sevilleja, entre las cuales había una en el Valle de Pozuelos y otra en el nacimiento del Río Huso.

Para visitar estas minas cogeremos la carretera que va de Sevilleja de la Jara hacia Anchuras de los Montes. A unos cuatro kilómetros y medio nos encontramos que a la izquierda sale un carril asfaltado al lado de una caseta de camineros abandonada. Continuaremos por dicho carril unos cuatro kilómetros, hasta llegar a un valle, en el que se pueden observar, a la derecha las escombreras de la mina del Pozuelo. En esta mina se pueden observar las ruinas de los caseríos así como varios socavones con entrada vertical, siendo únicamente practicable para entrar uno, que desciende con una fuerte pendiente hasta una galería transversal que con el paso de los años ha quedado convertida en río subterráneo.



Para visitar las minas del nacimiento del Río Huso volveremos por el mismo carril en dirección a la carretera de Anchuras. A unos dos kilómetros sale un camino hacia la derecha, el cual seguiremos. En el segundo cruce de caminos giraremos a la derecha, continuando por un camino que se encamina en dirección al pueblo de Sevilleja. Cuando llevemos andado aproximadamente un kilómetro, pasaremos por un alto desde el que se divisa toda la falda de la Sierra de Sevilleja, y en medio del llano se observan las ruinas de unas casas y una escombrera, justo al lado del río. Cuando nos acerquemos podremos observar las instalaciones mineras para el tratamiento y lavado del mineral, así como varios socavones, tanto con entrada vertical como horizontal, casi todos inundados, junto a las grandes escombreras de las minas de la que antaño se extrajo galena argentífera. El único socacavón al que se puede acceder sin demasiadas dificultades lo encontramos a la izquierda, estando el suelo cubierto con una gruesa capa de barro color marrón claro muy resbaladizo.



RUTA DE LA CUEVA DE LOS DOBLONES.




La "Cueva de Los Doblones" está situada en el término municipal de Alía (Cáceres), en uno de los puntos más inaccesibles de la "Sierra de Altamira", lo que motivó que en varias ocasiones fuera utilizada por bandoleros como refugio.


 
La ruta que seguí el día que la encontré se inicia en el repetidor de televisión de Puerto de San Vicente, tomando un camino que sigue la falda de la sierra en dirección a Navatrasierra unos 8 ó 9 kilómetros, hasta llegar al cortafuegos situado frente la los "Riscos Altos", punto más elevado de la sierra. Hasta aquí se puede llegar en vehículo todo terreno, si se hace andando (como fue mi caso), se tarda unas dos horas y media.

Subiremos el empinado cortafuegos hasta el final y luego giraremos hacia la izquierda, siguiendo siempre la inconfundible mancha amarillenta de un desprendimiento de piedras motivado por la caída de un rayo, a pocos metros de la boca de la cueva.
 


En esta etapa tendremos que atravesar zonas de monte bajo (a veces no tan bajo) y otras de piedras sueltas, lo que, unido a la fuerte pendiente, hace muy penosa la subida, en la que se tardan otras dos horas.

Llegados a la boca de la cueva, encontramos una nueva dificultad, y es el acceso al interior, ya que hay que realizar una corta, pero algo peligrosa trepada por el lado derecho (hay algunos agarres tallados en la roca que ayudan en la maniobra).


Una vez dentro, comprobaremos las fabulosas vistas, dominando un ámplio paisaje sobre el valle. Para internarnos en la cueva, que es muy ámplia, necesitaremos una linterna, debido a la oscuridad.



La leyenda cuenta que en su interior hay enterrado un tesoro de doblones de oro (de ahí su nombre), que aún no ha aparecido.





RUTA DE LA MINA DE ESTAÑO "EL REVENTÓN" DE EL CAMPILLO DE LA JARA

El Campillo de la Jara  es un bonito pueblo de la provincia de Toledo que en apariencia sólo aporta tranquilidad; pero si recorremos su término municipal encontramos varios parajes que lo hacen sumamente atractivo para la práctica del senderismo y la aventura.
 Uno de sus principales alicientes es la mina abandonada de estaño situada en el paraje "El Reventón", de la que se extrajo casiterita (fuente de estaño) y oro como subproducto.


Para llegar a la mina, tomaremos el camino asfaltado que parte en dirección oeste de la parada de autobuses del pueblo, y que llega hasta el paraje de Navarredonda, dónde hay una fuente. Desde allí tomaremos el camino de la izquierda y lo seguiremos aproximadamente durante un kilómetro, justo dónde gana pendiente y se convierte en impracticable para turismos.

En ese punto, podemos contemplar que a poca distancia en dirección sur hay una escombrera, que una vez alcanzada comprobaremos que da acceso a la boca de la mina, entre una maraña de zarzales.

Una vez dentro de socavón minero, nos encontramos con un ambiente saturado de humedad, y con un túnel que se interna unos 200 metros en el cerro, inundado en su parte final, con algunos filones laterales, todo ello envuelto por una oscuridad absoluta.


Como curiosidad indicar que esta mina fue explotada principalmente a mediados del siglo XX, finalizando su actividad unos años después, limitándose en esta última etapa su personal de excavación a dos mineros dotados, como elemento de transporte del mineral, de una carretilla.



RUTA A LA CUEVA DEL BANDOLERO BERNARDO MORALEDA.



A continuación voy a describir la ruta que lleva desde Los Navalucillos hasta la cueva de Bernardo Moraleda, situada en el límite del termino de dicho municipio con el de  Hontanar; pero antes voy a realizar una breve reseña biográfica del que fue el más celebre bandolero de los Montes de Toledo. 

Bernardo Moraleda nació hacia 1840 en Navas de Estena, dónde llegó a trabajar como recadero. Aún siendo niño su familia se trasladó a vivir a Fuente el Fresno, y allí, pasados los años, tuvo un incidente con el propietario de un rebaño de cabras que cuidaba, lo que le llevó a echarse al monte. Otras fuentes afirman que mal aconsejado por un hermano de su padre, que había servido en el Ejército Español de Ultramar, Moraleda decidió desertar cuando estaba esperando a ser enviado a Filipinas.
Aprovechando la oscuridad de la noche asaltó una casa de campo donde solamente había un viejo, le quitó una manta, un cuchillo y una pistola pequeña. A partir de aquí empezó a cometer pequeños actos delictivos en compañía de otros fugados por motivos similares, estando estos primeros años refugiado en una cueva de la sierra de Valtravieso. Se le atribuye la muerte de un vecino de Hontanar que pretendió delatarle y la de un escopetero de la Diputación.

La fama de Bernardo Moraleda le viene por un acontecimiento que ocurrió en 1870, en la finca “Los Castillos”, cuando el hijo del general Prim, que preparaba unas oposiciones, se perdió en el campo durante una cacería, quedando aislado a merced de la noche. Moraleda escuchó sus gritos de socorro, le reconoció y se ofreció a acompañarle hasta el castillo y al llegar a las tapias el joven le invitó a entrar, para que su padre pudiera darle las gracias, a lo que el bandolero le dijo que pasara él sólo y que le comunicase al general que quien le había llevado era Moraleda (esta sabia decisión le trajo muchos beneficios posteriormente, como podremos comprobar). Así lo hizo y el jefe de la guardia ordenó que inmediatamente salieran en su busca, pero el general anuló la orden, diciendo que nadie buscaría esa noche al benefactor de su hijo.

Moraleda continuó sus correrías por todos los Montes de Toledo, llegando hasta las Villuercas e incluso a las estribaciones de Sierra Morena, siendo finalmente detenido y  condenado a muerte en 1882, aunque la pena fue conmutada por 45 años de reclusión en el penal de Mahón. Por "otra gracia especial" le fue rebajada a 30 años y trasladado al Puerto de Santa María y por último a Ocaña. Tras un nuevo perdón del gobierno a todos los penados que llevasen más de 20 años cumpliendo condena, fue puesto en libertad, pasando a trabajar en el castillo de Prim de Clavero donde vivió felizmente varios años. Ya anciano, murió en 1936 en un asilo de Ciudad Real.

Pues ya puestos en situación de quién era el famoso Moraleda, paso a describir la ruta para encontrar su cueva, nada fácil de localizar, por cierto (en mis gestiones llegué a contactar con el Alcalde de Hontanar, que me dijo desconocer la localización de dicha cavidad). La ruta se inicia al Este de la población de Los Navalucillos, desde dónde sale el camino a Navahermosa, que seguiremos durante unos 3 km, hasta llegar a una bifurcación, tomando el camino de la derecha, que ahora pasa a ser el camino de Valtravieso, que seguiremos durante unos 5 km, hasta llegar a una nueva bifurcación, justo antes de llegar al río Cedena. En esta ocasión tomaremos por la izquierda y tras trazar el camino una “z” nos encontraremos con la puerta de una finca vallada. Subiendo pegados a la valla, durante unos 200 m. encontraremos un pequeño risco al otro lado de la valla, y en su base la cueva., que apenas está separada de la aludida alambrada por unos 10 m, siendo perfectamente visible su interior.


Desde este paraje podemos comprobar la posición estratégica de la cueva, con vistas sobre una amplia zona, incluidos varios caminos en los que poder asaltar a incautos viajeros, así como ver acercarse a las fuerzas del orden público.



RUTA A LOS "RISCOS ALTOS"

Los "Riscos Altos", con sus 1.324 m. es el punto más alto de la Sierra de Altamira. Desde la carretera que une "Aldeanovita" con Mohedas se puede ver con unos prismáticos el vértice geodésico, muy próximo, a la izquierda, de la profunda hendidura en forma de "v" que tiene la sierra justo frente a la población de Mohedas.

La ruta para el ascenso tiene una duración de dos horas desde Mohedas. Para ello sólo necesitamos unas botas de montaña, una cantimplora, un bastón y muchas ganas. Voy a describir la que he realizado en varias ocasiones, y que creo que es la más viable:

Estacionamos el vehículo en las proximidades de la almazara de Mohedas. Desde allí cogemos el camino que sale en dirección a la sierra, pasando al lado del depósito de agua. Un kilómetro aproximadamente más adelante encontramos que el camino se separa en tres direcciones, seguiremos por el de la izquierda (por el de la derecha llegaríamos a la presa de agua potable).

Siguiendo nuestro camino nos internamos en un pinar (antes hermoso, ahora quemado), que debemos cruzar sin salirnos del camino. Tras bastantes cizagueos del camino llegamos a un claro justo encima del pueblo, quedando a nuestra izquierda la presa y al frente una maravillosa vista del cerro "Castrejón" , "Aldeanovita", la "Sierra Ancha" de La Estrella de la Jara, El Campillo de la Jara, la "Sierra de Sevilleja, etc.

Un poco más adelante (a una hora de camino desde el inicio) el camino gira a la derecha, quedando a la izquierda un mal dibujado camino cerrado con una barra  para evitar el paso de vehículos. Giraremos por ahí. El terreno empieza a inclinarse hacia arriba (pero todavía no es nada para lo que nos espera). Recorridos unos doscientos metros, a la derecha se inicia un cortafuegos que nos llevará directamente hasta las proximidades de la cumbre.

Tomaremos esta vía con calma, ya que la pendiente se hace notar enseguida en las piernas y en los pulmones (nos faltará el aire por el agotamiento). Además hay que subir con cuidado para no tropezar. En la parte final la pendiente se suaviza y encontramos un mar de piedras de diferentes tamaños por las que se hace complicado el avanzar, pero es poco trayecto.

Cuando lo superemos nos encontraremos a unos cincuenta o cien metros de la cumbre. Para el ascenso final hay que atacarla por la parte izquierda, ya que de frente puede resultar peligroso si no se lleva material de escalada.


El vértice geodésico es de pequeño tamaño, ya que el espacio disponible no daba para más, pudiendo permanecer sobre él sólo una persona (aquí encontré en una ocasión restos de comida de una rapaz). Desde aquí las vistas son grandiosas. Se puede observar claramente la "Cumbre Alta" de Sevilleja, las "Villuercas" de Guadalupe, y si el día está claro, el majestuoso "Almanzor"; y por supuesto todos los pueblos de la zona.

El descenso lo haremos por el mismo itinerario, teniendo especial cuidado en el descenso del cortafuegos, debido a la fuerte pendiente.




RUTA AL RISCO DE LOS PAJARITOS O CERVUNAL (1868 m)


  Hay varias rutas que llevan hasta la cima del Cervunal, pero yo voy a describir la más corta, aunque no sea precisamente la más fácil, ya que incluye un tramo de fuerte pendiente sin sendero marcado. En total son unos 11 km (ida y vuelta) que yo tardé en recorrer 4:30 horas (incluida una larga parada en la cima), siendo más que aconsejable llevar unas buenas botas y dos bastones.

  La ruta se inicia en las proximidades de la localidad de Navamediana, concretamente en el llamado camino de Arriba, que sale a 400 m del pueblo en la carretera que se dirije a Aliseda de Tormes. Por este camino se recorren aproximadamente 800 m hasta llegar a una cancela, que pasamos sin dificultad, aquí el camino gana en pendiente, la cual se mantiene entre el 10 y el 20 por ciento durante unos 2,5 km siempre entre pinos. Cuando se acaba el pinar se llega a un profundo barranco a la izquierda por el que discurre el arroyo La Bedesa, el cual cruza el camino. A la derecha del camino podemos apreciar una inclinada y pedregosa ladera en coronada por el Cervunal, siendo claramente visible el vértice geodésico en su cima.

El Cervunal aparece en el centro de la foto, tras el Risco del Mediodía, la gran roca situada a media ladera.
     
    Aquí empieza lo complicado de la ruta, ya que no hay sendero marcado para alcanzar la cuerda de la sierra y la pendiente es tremenda, ya que como media es del 50%, alcanzando en algunos tramos el 70%. Para recorrer estos apenas 500 m lo más aconsejable es seguir en el primer tramo el curso del arroyo, por ser un trazado menos pedregoso, ascendiendo después en zig-zag entre las rocas, siempre dejando a nuestra izquierda el Risco del Mediodía, buscando las sendas seguidas por las cabras, (cuyos rebaños son fáciles de ver por la zona). Yo tardé casi una hora en superar este tramo, teniendo que parar en numerosas ocasiones para hacer fotos y recuperar el resuello.

Cara este del Cervunal, siendo la vía de ascenso más fácil trepando desde el sur.









     Alcanzada la cuerda, caminaremos en dirección este pegados a la pared, para evitar la densa vegetación de piornos hasta alcanzar la elevación previa al Cervunal, y desde allí nos dirigiremos sin problemas hasta la base de la cima, compuesta por grandes bloques de roca por los que es difícil ascender hasta el vértice geodésico, siendo la vía más factible atacar la cima por el sur, desde donde tendremos que realizar una trepada que no debe suponer peligro alguno si llevamos cuidado. Las vistas desde allí arriba son impresionantes, aunque yo no pude disfrutar mucho de ellas por el fortísimo viento reinante.







2 comentarios:

  1. Está genial este blog, Juan Bautista. Coincidimos en el amor a la tierra y a la literatura. Espero que después de leerlo la gente se anime a coger la mochila y a patear los lugares de la Jara que vale la pena conocer. Pero no son sólo los lugares sino las historias y leyendas que a lo largo de los siglos se han ido forjando sobre ellos.
    En esta dirección podrás encontrar algo que he hecho con la misma idea : blogdejoseignaciofernandez.blogspot.com.es

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    1. Muchas gracias José Ignacio. Efectivamente compartimos el amor por la tierra y la literatura, y más concretamente por la Comarca de La Jara y las leyendas que estos parajes agrestes han generado a lo largo de los siglos. He leído tu blog (al que me he unido) y me han gustado varios artículos, sobre todo el relacionado con Bernado Moraleda, al que he realizado el oportuno comentario. Un saludo.

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